Sobrevivo gracias a la enseñanza del español. Bellísima forma de vida. Y he estado estudiando el español para poder enseñarlo y aunque es mi lengua materna y “poso” de buen español, no he dejado por un segundo de sorprenderme. Tengo alumnos que hacen preguntas dignas del Instituto Caro y Cuervo; y digo para ellos dignas porque para mi son segundos de angustia que a veces terminan en sentimientos satisfactorios y otras, en la confirmación de lo poco que sé.
Así que “mi” estudiante, con periódico subrayado de nivel medio debajo del brazo, llegó con la siguiente frase: “(...) cuando se es ilegal en los Estados Unidos”. Y con la pregunta: ¿”se está” o “se es”?”. Qué buena pregunta, le respondí. Pues vea, continué, si su pregunta es gramatical le diré que ambas son correctas, pero aquí hay un argumento adicional, el político. Si el argumento es político, la redacción es incorrecta. Indudablemente para mí la respuesta es “se ESTÁ ilegal en los Estados Unidos” porque la condición de ilegalidad no es una condición permanente y porque se es asesino pero no se es ilegal. Es decir, el argumento no es gramatical, es político.
Una vez más: no tienen sentido las redadas y las encarcelaciones masivas. Es gramatical y políticamente absurdo pensar en estos hermanos y hermanas como asesinos. Son trabajadores empleados en labores que por lo general los estadounidenses no quieren, desdeñan. Parte de la pobreza latinoamericana se la inventaron los estadoudinenses y la otra parte (bastante mayor por cierto) se la inventaron nuestros politicos.
Le prometí a un amigo no escribir cosas tan tristes en este blog. Aclaro, no soy depresiva.
2 comentarios:
Lastima, porque hay algo profundamente bello en las depresivas...
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